Restaurante Guggenheim Bilbao PDF Print E-mail
Thursday, 25 February 2010 12:38

Bajo la espectacular piel de titanio del Museo Guggenheim, el arquitecto canadiense Franlk Gehry proyectó con las peculiaridades de las galerías del museo, un área gastronómica bajo el nombre de Restaurante Guggenheim Bilbao.

El mobiliario de pino de Oregon ideado por el arquitecto y su enorme ventanal con vistas a la prestigiosa Universidad de Deusto constituían el punto de partida de un espacio para compartir, emocionar y seducir. Un lugar donde los platos transmitieran sensaciones de armonía y sencillez.

Se trata de una zona multidisciplinar que comprende una cafetería exterior, una cafetería interior (exclusiva para los visitantes del museo), un comedor con menú del día y un restaurante gastronómico.

Las cafeterías fueron concebidas como primer escaparate, con la finalidad de atender las necesidades básicas del numeroso público que se acercaba diariamente a visitar las exposiciones. Al mismo tiempo, se ha ido desarrollando un restaurante de lujo con capacidad para 60 personas, cuyo fin no es sólo trabajar los mejores productos con valentía, sino también estar a la altura del sello de calidad Guggnheim, para un centro cultural de estas características.

Hace unos días comí en este esplendido restaurante, ahí, Josean Martínez Alija lidera un excelente equipo y es el artífice de las propuestas que se presentan a diario en el restaurante Guggenheim Bilbao. Con el paso de los años ha ido haciendo suyo el dogma de la constancia en el trabajo como forma de perfeccionar el conocimiento gastronómico y sus técnicas de elaboración. El imaginativo chef alimenta su actitud vital absorbiendo cada detalle de la vida, transmitiendo y compartiendo sensaciones y siguiendo unas pautas de trabajo centradas en el equilibrio, la pureza y la calidad; el chef apuesta por el exotismo en los productos y se mantiene fiel a las diferentes temporadas, apoyándose en los diferentes productores afines al movimiento Slow-Food, que representan la calidad como elemento diferenciador. En todos sus platos está presente la materia prima en su estado más puro, un elemento fundamental en la creación de cualquier receta que junto a los olores, sabores y todas aquellas texturas y virtudes, otorgan equilibrio a todos sus platos.

Para Josean la cocina parte de la excelencia. Un buen número de platos se construyen a partir de jugos, caldos o destilados delicados e intensos, y cada uno de ellos cuenta la experiencia del chef desde que ese producto ha entrado en contacto con sus manos. La textura adquiere un valor fundamental. Discrimina las temperaturas extremas con el fin de acariciar el paladar y sentir en plenitud todos sus matices. De este modo consigue unos platos plenos en aromas, con sabores suaves aunque marcados, punzantes. Platos en los que la sorpresa y la provocación siempre están presentes.

El objetivo de Josean es simple a la vez que ambicioso, intentará que el comensal se enfrente a lo desconocido y se deje seducir por las diferentes propuestas, disfrutando así, de un momento único. En definitiva, despertar todos los sentidos.

En todos sus platos está presente la materia prima en su estado más puro, un elemento fundamental en la creación de cualquier receta que junto a los olores, sabores y todas aquellas texturas y virtudes, otorgan equilibrio a todos sus platos.

 

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