Segundo muelle PDF Print E-mail
Friday, 21 November 2008 11:31

Los restaurantes con acento peruano, llamados Segundo Muelle, están ubicados, el primero en Santa Fe y el segundo en Polanco. Ambos están comandados por el prestigioso chef peruano Daniel Manrique Winkler quien se siente orgulloso por ser México el primer país donde establece la franquicia de su restaurante.

Su principal interés es ofrecer platillos frescos, como el cebiche, su deliciosa especialidad.
Estos magníficos y amigables restaurantes invitan a los cinco sentidos a realizar un viaje imaginario por las costas de Perú. Los espacios están hechos para quienes buscan sabores auténticos, gracias a que van más allá de los gustos tradicionales
para demostrar el verdadero sabor de ese país gastronómico.
De cómo surgió la idea del restaurante y sus inicios en la gastronomía,
Manrique cuenta que todos los veranos, durante su infancia, los pasó en San Bartolo. Desde los seis años tuvo la suerte de disfrutar de pescado fresco, gracias a que en la playa sur de ese querido balneario existe, hasta el día de hoy, una pequeña
caleta de pescadores, quienes salían a sus faenas desde las seis de la mañana y regresaban al muelle al mediodía, donde
mucha gente los esperaba para ver qué tipo de pescado habían extraído.
Su madre, quien le enseñó sus pininos en la cocina, siempre elegía el pescado para el almuerzo. Lo que más recuerda es cuando llevaban a su casa las palmeritas, que es la cojinova chica, y las comían enteras y fritas; luego, cuando era la época del pejerrey, lo comían rebozado con ketchup, además del calamar que en esa época salía en abundancia, junto con muchos otros pescados.
A los 16 años, Daniel y sus compañeros ya pescaban en el Peñascal, entraban remando con sus tablas hawaianas y llevaban la red hasta los sitios donde los pescadores no podían llegar por la bravura del mar y era donde estaba el mejor pescado.
Esto implicaba mucho riesgo, pero no para su juventud y esmero. Comenzaban a las seis de la tarde y las recogían a las seis de la mañana. Esa fue su fuente de vida y trabajo, ya que parte de la mercancía la vendían y los mejores pescados los separaban para poder disfrutarlos como primera comida del día. Daniel los cocinaba para sus amigos, hacía cebiche, pescado al horno, sudados, fritos enteros, y muchas delicias más. Las chitas eran las que más destacaban en su mesa.
El Segundo Muelle de San Bartolo fue siempre su fuente de inspiración, pues ahí paraban todos los amigos, ahí corrían olas, y de ahí salían con sus tablas a tirar las redes. Lo mejor de todo es que de ahí salió el nombre del restaurante, ahora convertido en franquicia, la cual ya está en México y en Panamá.
Hoy en día, gracias a estas experiencias vividas en su juventud, logró sacarle provecho, ya que afinó mucho su paladar y siempre exigió frescura en la comida cuando se trataba de algo proveniente del mar.
Me platicó el chef Daniel, en secreto, que jamás estudió cocina y menos se imaginó llegar a donde está hoy; es autodidacta en el mejor sentido de la palabra.
Todo lo que ha aprendido se lo ha dado el mar, se inspiró mucho en él y le debe dar las gracias por todo lo que le ha dado.
Su filosofía de trabajo siempre ha sido trabajar conscientemente en lo que uno tiene vocación, en hacer el mayor esfuerzo por desarrollarlo; “lo demás, ténganlo por seguro, caerá por su propio peso”, asegura Manrique.

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Segundo Muelle Santa Fe
Juan Salvador Agraz núm. 40, Santa Fe.
Tel.: 52 92 55 50


Segundo Muelle Polanco
Alejandro Dumas núm. 16, Polanco
Tel.: 52 81 35 47

 

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